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El cometa interestelar 3I/Atlas, tercer objeto confirmado de este tipo, abandonará el sistema solar en enero de 2026 tras alcanzar su punto más cercano al sol y alejarse a 210 mil kilómetros por hora, sin embargo, antes de partir, el 19 de diciembre de 2025 llegará a su punto más cercano a la Tierra, a 267 millones de kilómetros, sin representar riesgo alguno para el planeta.
Esta cercanía brindará la oportunidad de que el objeto celeste sea observado con telescopios avanzados, permitiendo analizarlo a detalle antes de que se pierda para siempre.
De acuerdo con información de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) y la Agencia Espacial Europea (ESA), el 3I/Atlas se originó fuera del disco protoplanetario solar, es decir, la nube giratoria de gas y polvo que rodeaba al Sol hace unos cuatro mil 600 millones de años, durante la formación del Sistema Solar; posiblemente en el centro de la Vía Láctea y más antiguo que el Sol.
Por lo tanto, expertos apuntan que el 3I/Atlas presenta una composición única: elementos volátiles que reacciona más sensiblemente a la radiación solar. Su núcleo mide entre 300 metros y 6 kilómetros de diámetro, invisible a simple vista, pero ideal para estudio con observatorios potentes como el telescopio Hubble, que recopilarán datos clave cuando esté cerca de la Tierra.
Finalmente, estas dependencias apuntaron que el paso de 3I/Atlas ayudará a resolver enigmas sobre su naturaleza y frecuencia de meteoros similares en el cosmos.
Escrito por Fernanda Trujano Chavarría
Licenciada en Lengua y Literatura Hispánicas por la UAEM.