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Arabia Saudita, Qatar, Egipto, Jordania, la Liga Árabe y la Autoridad Palestina, condenaron enérgicamente las declaraciones del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien el pasado 12 de agosto expresó estar de acuerdo con la idea extremista del “Gran Israel”, que implica la anexión de varios territorios de Oriente Medio pertenecientes a otros Estados.
Dichos estados árabes advirtieron que los comentarios del mandatario israelí amenazan la estabilidad de la región.
Al respecto el Ministerio de Asuntos Exteriores de Jordania calificó la idea del “Gran Israel” como “una peligrosa escalada provocadora, una amenaza para la soberanía de los Estados y una violación del derecho internacional de la Carta de las Naciones Unidas”.
De la misma manera, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Egipto también condenó los comentarios y exigió una aclaración por parte de Israel, dado que provocan “inestabilidad” y reflejan “un rechazo a la búsqueda de la paz en la región, así como una insistencia en la escalada”.
Por su parte, la Cancillería de Catar denunció las afirmaciones de Netanyahu, considerándolas “una extensión del enfoque de la ocupación, basado en la arrogancia, que alimenta crisis y conflictos”.
Mientras tanto, el Ministerio de Asuntos Exteriores palestino rechazó los “proyectos expansionistas coloniales asociados a expensas de los pueblos y países árabes”.
Cabe recordar que durante una entrevista para el canal i24News, Netanyahu aseguró que está “muy” conectado con la idea del “Gran Israel” y que se siente en una “misión histórica y espiritual”, después de que el presentador Sharon Gal le entregará un amuleto con el mapa de la llamada Tierra Prometida, término adoptado para referirse a un territorio que abarca el actual Israel, Gaza, Cisjordania y Jordania, así como partes de Líbano, Siria, Egipto, Irak e incluso Arabia Saudita.
Escrito por Fernanda Trujano Chavarría
Licenciada en Lengua y Literatura Hispánicas por la UAEM.