Videos difundidos en redes sociales muestran a tractores arrojando estiércol y basura alrededor del edificio gubernamental, formando montículos. "No moriremos en silencio", se lee en una de sus pancartas.
En protesta contra las políticas del Gobierno de Emmanuel Macron y de la Unión Europea (UE) hacia el sector agrícola y ante la falta de respuesta para atender las demandas, agricultores se manifestaron este martes en la sede administrativa del departamento de Lot y Garona, en Agen, Francia, dejando estiércol y demás desechos en la entrada del edificio.
Videos difundidos en redes sociales muestran a tractores arrojando estiércol y basura alrededor del edificio gubernamental, formando montículos. "No moriremos en silencio", se lee en una de sus pancartas.
“El hartazgo que los agricultores han expresado desde hace meses se está transformando en cólera por toda Francia”, escribió el presidente de la Federación Nacional de Sindicatos de Agricultores (FNSEA), Arnaud Rousseau, en su cuenta de X el viernes pasado.
Desde el jueves por la noche, decenas de tractores interrumpieron el tráfico en la autopista A64, que conecta la ciudad de Toulouse (en el sur) con Bayona (en el suroeste). Ayer lunes se cerraron las rutas que conducen a la central nuclear de Golfech, al norte de Toulouse. Los inconformes también arrojaron neumáticos y estiércol en las vías del tren a la entrada de la estación de la mencionada Agen.
Las protestas se deben, entre otras, a los altos impuestos sobre el combustible para tractores, las importaciones baratas de productos de fuera de la UE, el encarecimiento de la energía en un contexto inflacionario y la excesiva burocracia tanto a nivel nacional como comunitario.
El gobierno de Japón, instigado por su homólogo de Estados Unidos (EE. UU.) que está interesado en generar una crisis en el extremo oriente, crispó su relación con la República Popular China (RPCh) al acusarla de que planea un improbable ataque a Taiwán.
En octubre y noviembre, las protestas y manifestaciones en la Ciudad de México (CDMX), los estados vecinos y en todo el país se han convertido en el pan de cada día.
La inconformidad de los jóvenes en muchos países de todo el mundo es una realidad que nace de los graves problemas inseparables de la sociedad dividida en clases, el capitalismo.
Escrito por Redacción