Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, anunció el despliegue de 4.5 millones de milicianos para contrarrestar las “amenazas” de Estados Unidos (EE.UU.), que incrementó a 50 millones de dólares la recompensa por información que lleve a su captura. Asimismo, se le acusó de mantener vínculos con el narcotráfico.
En respuesta, el mandatario venezolano, ordenó un plan especial para activar y armar a la Milicia, un cuerpo de reservistas creado por el expresidente Hugo Chávez, y parte de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), que cuenta con cinco millones de miembros, de acuerdo con medios internacionales.
De la misma manera, instó a las bases de su gobierno a fortalecer las milicias campesinas y obreras en fábricas y zonas rurales, a las que dotó de “fusiles y misiles”, a fin de “proteger” la soberanía y la paz de Venezuela.
Finalmente, Maduro enfatizó en la necesidad de preparar a estos sectores para defender el territorio nacional frente a cualquier agresión externa.
Escrito por Fernanda Trujano Chavarría
Licenciada en Lengua y Literatura Hispánicas por la UAEM.