El pueblo de Tecomatlán se viste de gala porque abre sus puertas para recibir a los participantes en el XXIV Encuentro Nacional de Teatro.
Cargando, por favor espere...
El trabajo es agobiante cuando no se dan las condiciones laborales, y lo que prevalecen son los abusos, malos tratos y salarios muy bajos para el trabajador. El trabajo, entonces, en esos entornos tóxicos es como en las letras de las canciones populares, un castigo. Hay diversas afirmaciones sobre el trabajador mexicano que lo pintan como un flojo, borracho y otras linduras. Sin embargo, los datos señalan que en promedio trabajan dos mil 128 horas al año, 757 horas más que en Dinamarca, donde la jornada laboral promedio es de alrededor de mil 363 horas, más que el promedio entre los países de la OCDE, que es de mil 716 horas.
Afirmar que los mexicanos son los que menos trabajan es un mito. Pero no sólo deben soportar jornadas extenuantes en sus precarios empleos sino también salarios de hambre; el salario mínimo, que ronda en 248.93 y del que se ufana el gobierno, no aplica a todos. En un escenario donde el trabajo informal ronda el 60 por ciento no existe control ni vigilancia para que se aplique, es más, ni siquiera en las empresas formales lo hacen.
Pero, además, cinco de cada diez trabajadores ganan un salario mínimo o menos según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Inegi; y si a ello agregamos a los desempleados, a los que trabajan y no les pagan, se demuestra por completo que los mexicanos trabajan mucho por poco salario. Para hacer frente a esta situación, en los hogares se toman decisiones muy difíciles, que constituyen un sacrificio y en la mayoría de las veces una tragedia, acciones que desde luego está lejos de conocer la parásita clase política y empresarial del país, tales como dejar de estudiar, prostituirse, irse de migrantes a Estados Unidos o engancharse en actividades ilícitas con el crimen organizado.
Trabajar sin descanso. Si no se trabaja, no se come. El dinero no alcanza para nada, porque los precios de los productos alimenticios básicos se incrementan mucho más allá de la inflación reportada de 4.98 por ciento. Y entonces, ¿por qué se dice a la ligera que los mexicanos viven en el ocio si toda su vida, desde que nacen hasta que mueren sólo saben de trabajo? ¿Qué se puede hacer con tan bajo salario si casi en su totalidad se destina a mal comer? ¿Para cuándo el ocio? El trabajador tiene derecho a tomarse un descanso, a recrearse con la familia, a tomar vacaciones. Los días de descanso los destina a sacar chambitas pendientes en el hogar. ¿Ir al cine, al teatro, museos, de vacaciones a la playa?, ajá… ¿con qué? Tan sólo con el reciente cierre del ciclo escolar 2023-2024, los hijos en edad escolar salen de vacaciones, pero para los niños y jóvenes de los estratos más bajos el receso escolar sólo significa quedarse en casa o irse a trabajar. Para muchos, ir a la escuela significa tomarse un descanso, porque fuera del horario escolar no hay descanso.
Muy al contrario de los estratos bajos, en el otro extremo de la desigualdad, ahí sí pueden presumir de ocio, y no sólo eso, sino de ser unos verdaderos holgazanes. Ahí lo tienen todo para gastar a manos llenas, tanto que la pluma modesta de este columnista no imagina. Pero en el mundo de los de abajo, cualquiera que se dé una vuelta por las comunidades rurales del país, o en las colonias populares de la Ciudad de México puede constatar cómo cada familia lucha por sobrevivir. En ello se va la mayor parte de su tiempo.
Paradójicamente, es a través del trabajo que el hombre ha sido condenado a vivir en una pobreza material y espiritual. Entretenido en resolver sus necesidades fisiológicas, apenas si le queda tiempo para pensar; pero cuando lo hace es un verdadero prodigio social, de ahí nace el germen de la rebeldía, ¿y qué cosa más bella puede haber en la vida que un trabajador luchando por sus derechos?
El pueblo de Tecomatlán se viste de gala porque abre sus puertas para recibir a los participantes en el XXIV Encuentro Nacional de Teatro.
El movimiento telúrico fue percibido en al menos la mitad de la entidad chiapaneca.
Aunque sólo quedan cuatro sesiones ordinarias del periodo legislativo, los diputados volvieron a dejar sin discutir el Paquete Económico 2026.
En lo que va de 2025, Minsa ya acumula al menos 190 contratos federales más, sumando otros 183 millones de pesos del erario.
De la Fuente dejó la cancillería en un momento en que el Gobierno Federal requiere actividad diplomática tras la renuncia del fiscal.
El mandatario presumió como otro logro de la organización el “Teatro Aquiles Córdova Morán”, sede del evento.
El proyecto ferroviario depende de transferencias públicas para sostener su operación.
Los permisos especiales otorgados a comerciantes informales les permiten ocupar calles y banquetas de diciembre a enero próximo.
El origen principal de estas protestas radica en el grave deterioro de la red carretera federal.
Al frente de la FGR enfrentó señalamientos por presunto plagio de obras académicas, supuesto tráfico de influencias y asociación delictuosa.
Esta facultad también le permite participar en la convocatoria para convertirse en la fiscal permanente.
El titular de la FGR sólo puede dejar el cargo mediante renuncia por causas graves presentada ante el Senado o por remoción directa del Ejecutivo.
El complejo no logró acercarse a los 280 mil barriles diarios anunciados por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Morelos, Michoacán y la Ciudad de México encabezan la oferta de la tradicional planta navideña.
El empresario Raúl Rocha Cantú recibió beneficios millonarios de la petrolera estatal.
Escrito por Capitán Nemo
COLUMNISTA